INTRODUCCIÓN
A menudo utilizamos mindfulness y meditación como si fueran lo mismo.
Y aunque están muy relacionados, no son exactamente iguales.
Entender la diferencia puede ayudarte a saber qué necesitas en cada momento y cómo empezar a incorporarlo en tu día a día de una forma más realista.
En mi caso, son dos herramientas que utilizo tanto en acompañamientos individuales
como en sesiones online, adaptándolas a lo que cada persona necesita.
¿QUÉ ES EL MINDFULNESS?
El mindfulness es la capacidad de prestar atención al momento presente de forma consciente, sin juicio.
No es algo que tengas que “hacer” en un momento concreto, sino una forma de estar.
Puedes practicar mindfulness mientras:
- comes
- caminas
- trabajas
- o simplemente respiras
Se trata de volver una y otra vez al presente, aunque la mente se distraiga.
Por ejemplo, en momentos de ansiedad, llevar la atención a la respiración puede ayudarte a centrarte y a reducir la intensidad de lo que estás sintiendo.
¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?
La meditación es una práctica más estructurada.
Implica dedicar un tiempo concreto para entrenar la atención y la conciencia.
Suele hacerse en silencio o con guía, y puede centrarse en:
- la respiración
- las sensaciones del cuerpo
- los pensamientos
- o el sonido
En mi trabajo, muchas de las meditaciones y visualizaciones que guío
incorporan el sonido de los cuencos, ya que la vibración facilita entrar en un estado de mayor calma y presencia.
A diferencia del mindfulness, la meditación sí requiere parar.
PRINCIPALES DIFERENCIAS
Podríamos resumirlo así:
El mindfulness es algo que puedes integrar en tu vida diaria
La meditación es una práctica específica
El mindfulness ocurre en medio de la actividad
La meditación implica detenerte
El mindfulness es una actitud
La meditación es un entrenamiento
¿CUÁL NECESITAS?
No se trata de elegir uno u otro.
Ambos pueden ayudarte a:
- regularte
- conectar contigo
- entender mejor lo que estás sintiendo
Hay momentos en los que simplemente estar presente es suficiente.
Y otros en los que parar a meditar puede darte más espacio.
A veces no necesitas hacerlo perfecto ni empezar por algo complejo.
Simplemente empezar a prestar atención, aunque sea durante unos segundos, ya es un cambio.
Si quieres empezar de una forma más guiada, puedes encontrar meditaciones, recursos y acompañamientos disponibles en mi espacio 🌿
Te dejo un par de artículos que pueden interesarte: